¿Qué pasa si te levantas por la mañana y sientes como si el cuello se te hubiera torcido?
Te preguntas....
¿Qué hice? ¿Dormí chueco ?
Sabes que pasaste mala noche, pero no encuentras motivo para ese malestar.
Quieres mover la cabeza de un lado al otro, te cuesta trabajo y sientes dolor al realizar el movimiento.
Este tipo de padecimientos tienen un origen multifactorial, un mal movimiento el día anterior, mala postura al dormir, stress acumulado durante días, un enfriamiento, en fin pueden ser un sin número de factores, pero el caso es que estas torcido y no sabes qué hacer.
Levántate con cuidado, no trates de mover mucho la cabeza y el cuello y métete a bañar. Pon la regadera lo más caliente que aguantes, ojo, sin exagerar y dejas que el chorro caiga en tul cuerpo, descansa ahí y aprovecha para respirar, inhalando profundamente y exhalando lo mas que puedas.
Después de un rato, intenta bajar suavemente el mentón al pecho, flexionando la cabeza sólo hasta el punto de dolor. Regresa y repítelo varias veces, teniendo cuidado de regresar la cabeza a su posición inicial y no un poco más atrás.
Sube y baja los hombros varias veces, como si tu lenguaje corporal fuera que no te importa, hombros arriba y déjalos caer suavemente.
Deja caer tu cabeza al frente y muévela en un movimiento pendular como si hicieras medio círculo, de un hombro a otro.
Este tipo de acciones, aplicar calor y movimientos suaves, pueden impedir que se forme una contractura que se establezca varios días y además del dolor resulte en un padecimiento que te haga tener que ir a ver al especialista y recibir un tratamiento mas formal.
Realiza estos ejercicios todos los días, aún cuando no tengas molestias y mantendrás una espalda alta sana, sin dolor y sin tensiones.
¡¡¡¡¡Guerra al stress!!!!
Guillermina Hernández Albin