El Encrucijada
Atlixco 168
Marzo, 2009
Cisca, nuestra experta en relaciones públicas y quién escribe, decidimos reunirnos para tomar una copa tranquilamente en un lugar nuevo para nosotros y donde pudiéramos conversar tranquilamente. Con esto en mente, recordé haber visto un pequeño establecimiento muy atractivo en una calle de poco movimiento: El Encrucijada.
Mi compañera en bicicleta y yo andando, llegamos a este agradable sitio cuya iluminación tenue y sus paredes de madera te atraen como un imán. Fue un día entre semana y había poca gente. Sin embargo, desde que llegamos nos sentimos en casa y nos recibieron con gusto. El Encrucijada tiene un marcado acento español y ofrece una variedad de vinos muy amplia. Ya que me encuentro muy lejos de ser enólogo, describí la clase de vino que apetecía y a la segunda muestra le dieron al clavo. De la misma forma pedí que nos sirvieran una botana y llegaron con tapas simples, ricas en sabor, de buen tamaño y buena calidad.
Además de nuestro vino y las tapas, disfrutamos mucho el espacio. La distribución del mobiliario, facilita la conversación con otros comensales, por lo que al poco tiempo, ya estábamos sumergidos en una conversación con una mujer inglesa, un joven holandés y su novia mexicana.
Poco se le puede pedir a este lugar. Tal vez, un poco de música en vivo como un trovador con guitarra sería una buena adición. De cualquier manera, es un lugar al que volveremos si pensarlo dos veces.
Recomendación: Hay que ir.