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Lunes 26 de enero.
El Ocho - Café Recreativo
A las 11 de la mañana llegamos a El Ocho que es un muy bonito establecimiento ubicado en la calle de Ozuluama esquina con Ámsterdam a una cuadra del parque México. Es un lugar abierto y espacioso que ofrece mesas en su interior, así como algunas alrededor del local. Como siempre, escogimos una en la parte de afuera para que yo pudiera atender mi hábito del cigarro y poder conversar sin estar pensando en eso continuamente.
El mesero nos saludó ya que estábamos sentados. Su recomenadación fue una tercia de molletes de muy buen tamaño, uno es servido con jamón, otro con chorizo y el último con tocino. Todo esto sobre frijoles refritos y cubiertos con un rico queso derretido. Mi compañera de mesa ya había desayunado por lo que simplemente pidió un pan dulce (al parecer muy bueno porque desapareció del plato rápidamente!!). El café estuvo muy bueno, servido bien caliente y con un fuerte sabor a granos bien seleccionados.
El Ocho es más que una cafetería, ofrece libros, juegos, algo de música y da la impresión de que puedes llegar solo y no aburrirte. La decoración es agradable y su concurrencia heterogénea.
Aunque el lugar es tan bonito y la comida que nos dieron fue buena, el servicio no fue lo que esperamos. Se les olvidó (y a mí también) un jugo de papaya que pedí al principio y tuvimos que solicitar que nos volvieran a servir ya que el mesero nunca regresó. Una nota curiosa es que no está permitido tomar fotografías sin la autorización expresa del gerente.
Echale un ojo a la variedad de juegos.
Recomendación: No me atrevo a recomendarlo del todo sin hacer una segunda visita. Me parece que es un concepto original y que tal vez pescamos al mesero en un día difícil. Intentaremos de nuevo y les contamos.
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