Escarapela Bodegón Argentino
Reseña
6 de septiembre 2009
Llegamos en familia. Mis tres sobrinas de 10 , 13, y 15 años, mi hermana cuya edad voy a omitir y el que escribe. Fuerte lluvia en la Condesa y gente corriendo de un lado al otro tratando de escapar del agua y el viento.
Como si nos conocieran de siempre, entre bromas amigables y sonrisas nos asignaron una mesa y en menos que canta un gallo ya devorábamos unas empanadas de carne preparadas como debe ser, con trocitos de carne (no carne molida). Pedimos al centro. 3 estupendos cortes de 300 gramos cada uno llevados a la mesa en tiempo razonable y justo al término que los solicitamos. Las tres chavas le entraron fuerte a la carne y no dejaron un segundo el mejor chimichurri que he probado jamás. ¿Qué le ponen que es tan bueno? ¿Cuál será el secreto? Mi hermana prefirió empacarse unos ñoquis con una salsa de cuatro quesos y jitomate que nos recordaron mucho a los ravioles que hacía nuestra madre. Todo en verdad muy rico.
Escarapela siempre tiene gente pero nunca he demorado mucho en entrar. El servicio es muy amable, súper eficiente y te hacen sentir en casa gracias a esa actitud amistosa sin caravanas ni reverencias que estorban en otras partes. Mis cuatro mujeres favoritas estuvieron felices y ya hacen planes para regresar.
El lugar no es grande pero tiene onda. La barra del fondo que prácticamente esconde al bar tender sugiere pedir vinitos y cervezas aunque tienen bar completo. La concurrencia es heterogénea, pero domina la gente de la zona.
Recomendación: Si le entras a la buena comida, a una ambiente relajado y a los buenos precios. Llégale al Escarapela. Lo encuentras en Nuevo León casi esquina Laredo (frente al auditorio plaza). Yo he ido unas cuatro veces y siempre salgo con la panza llena y el corazón contento.